Soy Ale.
Y esto es lo que nadie te cuenta.

No soy un experto. No tengo un método. Tengo un proceso — y lo estoy viviendo en tiempo real.

Ale con flores - Renace con Ale

Dos deudas, cuatro trabajos, dos negocios cerrados y una relación destruida.

Eso es lo que encontré cuando por fin me detuve a mirar hacia atrás. Tenía 33 años, estaba en Charleston, en casa de mi hermana, y estaba empezando —otra vez— desde cero.

Soy mexicano. Administrador de carrera, vendedor por convicción, florista y planificador de bodas por amor —no por título. Crecí creyendo que el trabajo duro eventualmente lo arreglaba todo. Fui bueno vendiendo, fui bueno planeando eventos, fui bueno ayudando a otros a construir sus momentos más importantes.

Pero cuando se trataba de mí, algo siempre fallaba.


El patrón que no podía ver

Me corrieron de dos trabajos. Renuncié a otros dos. Empecé dos negocios en México y los cerré antes de que pudieran despegar. Entré dos veces al buró de crédito — la segunda vez con una deuda de más de 200,000 pesos. Borré mis redes sociales dos veces. Destruí una amistad de 13 años que también era una sociedad de negocios.

Durante años no lo vi como un patrón. Lo vi como mala suerte. O como circunstancias. O como que “todavía no era el momento”. Pero cuando me mudé a Australia con mi esposo para empezar de nuevo, y el patrón me siguió hasta allá, tuve que aceptar algo incómodo: el problema era yo.

“No es que todo saliera mal. Era que yo saboteaba lo que más quería, exactamente en el momento en que más lo necesitaba.”


Australia, y luego el punto de quiebre

Nos fuimos a Australia. Primero Melbourne, luego Sydney. Aprendí inglés. Intenté dropshipping. Intenté marketing de afiliados. Intenté YouTube. Intenté trading. Nada funcionó —o lo dejé antes de que pudiera funcionar. Y mientras tanto, mi relación se fracturaba.

Mi esposo tiene apego ansioso. Yo tengo apego evitativo. Durante años hicimos el baile que hacen todos los que tienen ese patrón: él se acercaba, yo me alejaba. Hasta que me alejé demasiado. En un momento de crisis, en lugar de tomar el vuelo que me llevaría a encontrarlo en Malaysia, compré un boleto a Los Ángeles, y luego a México, para estar con mi mamá.

Fue una decisión impulsiva. Y me rompió en partes.


Por qué existe Renace con Ale

Ahora estoy en terapia. Estoy reconstruyendo mi relación a distancia. Estoy aprendiendo qué significa “empezar de nuevo” cuando tienes 33 años, una deuda, y no sabes bien qué quieres ser cuando crezcas.

Creé este blog porque no encontré lo que necesitaba cuando más lo necesité. No quería que alguien me dijera cómo ser exitoso. Quería leer a alguien que también estuviera en el proceso —sin poses, sin método, sin fingir que ya lo tiene resuelto.

Eso es lo que trato de ser aquí. No un gurú. No un experto. Solo alguien que escribe desde el proceso —con honestidad, con errores, con días malos— porque creo que eso también puede ser un punto de partida para alguien más.

Escribo sobre:

  • Autosabotaje y los patrones que no podemos ver
  • Vínculos, apego y lo que hacemos cuando amamos con miedo
  • Finanzas personales desde quien las arruinó (y está reconstruyendo)
  • Hábitos — no los perfectos, los que realmente se sostienen
  • Propósito, identidad y empezar de nuevo a cualquier edad

¿Por dónde empezar?

Si llegaste hasta aquí, probablemente algo de esto resuena contigo. Estos son los artículos donde creo que todo empieza:

Autosabotaje cíclico

Cómo destruí todo lo que construí — y el patrón detrás de eso.

Apego evitativo en pareja

Lo que aprendí en 13 horas de vuelo sobre cómo amaba con miedo.

¿Hay algo de lo que quieras que hable?

Escríbeme. Cuéntame qué estás viviendo. Puede ser el próximo artículo.